Plan de entrenamiento de natación para principiantes: ¿cómo llevarlo a cabo?

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Si estás pensando en empezar a nadar, ya sea por salud o por diversión, te invitamos a conocer nuestro plan de entrenamiento de natación para principiantes.

Hemos diseñado este plan para que se te haga más sencillo empezar con este maravilloso deporte. La natación ofrece muchísimos beneficios para nuestra salud entre los cuales se encuentran: mejorar nuestro sistema cardiovascular, mejorar nuestras articulaciones y mucho más. ¡Vamos al plan!

Paso 1: Prepará lo necesario para nadar 

Lo primero será encontrar una pileta de natación, ¿bastante obvio no? O quizás no lo sea. Una pileta pública en un domingo de verano puede no ser la mejor opción si lo que querés es aprender a nadar. Por lo general, suelen estar repletas y vas a tener muy poco espacio para practicar.

Si podés hacerlo, te aconsejamos tomar clases de natación. La ventaja de tomar clases vs aprender sólo/a es que vas a tener un espacio reservado para vos y otras personas que son principiantes en la natación.

Lo siguiente será conseguir la indumentaria necesaria. Una buena malla de natación es fundamental para tener una buena movilidad y que te sientas cómodo, las antiparras te sirven para tener buena visibilidad bajo el agua y para proteger tus ojos del cloro (algunas piletas utilizan demasiado cloro) y el gorro es útil para evitar que tu pelo te moleste o pueda caerse en la pileta.

Paso 2: Acostumbrate al agua 

natacion para principiantes

Una vez que tengas todo listo, lo siguiente será acostumbrarte al agua. Lo mejor que podés hacer es ingresar a la pileta y quedarte parado por un rato.

Si te anotaste en una clase es probable que las primeras sesiones sean sólo para entrar al agua, caminar, intentar nadar con alguna tabla de flotación y nada más.

Para los que recién inician, es recomendable sumergir la cabeza aguantando la respiración (que el agua nos cubra completamente) o tirar agua sobre nosotros con ambas manos. Esto te ayudará a superar ese pequeño miedo de estar completamente sumergidos en el agua.

Paso 3: A respirar

Un requisito indispensable en la natación es el “saber respirar”. Cuando empezás con estilos como el crol, mariposa o pecho, vas a tener que coordinar tu nado con la respiración para nadar de manera fluida.

El mejor ejercicio de respiración que podés hacer es el siguiente: sumergite en el agua hasta que te llegue al pecho o cuello (dependerá de tu altura), respirá todo el aire que puedas por la nariz, luego sumergite completamente (en posición vertical) y comenzá a expulsar el aire por la nariz mientras contás hasta 10. Repetí este ejercicio en varias series.

Paso 4: Ejercicios iniciales de natación 

Ahora que ya te sentís más a gusto en el agua y que ya manejás mejor tu respiración dentro de ella, estás listo para empezar con unos ejercicios básicos.

Calentamiento 

Esto es básico antes de entrar al agua, hacer un calentamiento de unos 10 a 15 minutos fuera del agua será suficiente. Hacer ejercicios que suelten tus articulaciones y que calienten tus músculos es muy importantes.

Podés hacer rotación de brazos, rotación de muñecas, estiramiento de espalda, tocar los dedos de tus pies con las manos y otros más.

Estiramiento en el agua

Una vez dentro del agua, te recomendamos que coloques tus manos en el borde de la pileta y que tratés de estirarte lo más posible en posición horizontal. Estirá tus piernas hasta que parezca que sos una tabla flotando en el agua.

Podés complementar este ejercicio sumergiendo tu cabeza mientras practicás tus respiraciones.

Patalear 

Desde la posición anterior podés comenzar a patalear con tus piernas. Patalear es un elemento básico en la natación así que es importante que te familiarices con eso.

La mejor forma de patalear es sin doblar las rodillas. Intentá patalear con tus piernas como si estas fueran dos troncos de madera (¡sin doblar las rodillas!)

¡Ya estás listo para nadar! 

Ahora que ya conocés los fundamentales de la natación, estás listo para entrar al agua y demostrar lo que aprendiste.

Por último, no te estreses ni pierdas las ganas si al principio no todo sale como pensaste, tenés que recordar que no nacemos sabiendo y que la natación, al igual que muchas otras cosas en la vida, requiere de práctica y constancia.

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