Técnica mariposa

Técnica mariposa: brazada, respiración y patada

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La técnica mariposa es una de las más llamativas dentro de la disciplina de la natación. Sin embargo, esta técnica es también una de las más complejas, exigentes y extenuantes, por lo que tenés que conocer sus principales aspectos para ejecutarla correctamente.

Brazada en la técnica de natación mariposa

La brazada en la técnica mariposa se asemeja en cierta forma a la realizada en la técnica de crol, pero en lugar de hacerlo alternadamente, se realiza de manera simultánea.

Esto significa que ambos brazos se mueven al mismo tiempo, efectuando tres etapas de barrido. El primer barrido se realiza hacia afuera; el segundo, hacia adentro; y el tercero, hacia arriba.

De igual manera, ambos brazos deben encontrarse levemente flexionados al momento de ingresar agua, lo que se combina con una postura rotada en ellos, en la que los codos deben mirar hacia arriba, y las manos hacia afuera, formando un ángulo de 45 grados.

Cuando las manos entran en el agua, los brazos deben extenderse de manera inmediata, ejerciendo presión en el agua hacia la parte de abajo. Es así como las manos se juntarán debajo del cuerpo, entre el pecho y el abdomen, de manera continua. Este efecto se logra por la flexión que continuamente ocurre en los codos.

Es importante que para completar la brazada las manos empujen hacia atrás, llegando a la altura de las caderas, formando un movimiento en forma de círculo.

Mientras todo esto ocurre, el cuello del nadador se flexiona hacia arriba, con lo que la mandíbula del nadador se eleva, haciendo que el rostro quede fuera del agua, para que luego sean las manos las que salgan.

Respiración en la técnica mariposa

En la técnica mariposa deben llevarse a cabo ciertos movimientos de cabeza que permitirán que el nadador logre respirar adecuadamente, recuperando el aliento para continuar su desplazamiento en la pileta.

De este modo, cuando la brazada está efectuando su barrido externo, debe iniciarse la elevación de la cabeza para que el rostro quede fuera del agua, y el nadador logre tomar una bocanada de aire.

Pero, en realidad el movimiento adecuado para la respiración debe ir preparándose desde que la brazada realiza su barrido interno, y se mira hacia el frente, a la vez que la cabeza empieza a elevarse.

Luego, el rostro del nadador debe salir del agua simultáneamente al momento durante el cual la brazada realiza su barrido hacia arriba, completando el movimiento en la primera fase de la recuperación. Posteriormente, en la segunda fase de la recuperación, el rostro ingresa nuevamente al agua, iniciando así un nuevo ciclo de nado.

Es muy importante mantener una correcta coordinación de movimientos durante la técnica mariposa, por lo que, en el caso de las patadas, debe efectuarse un batido al salir la cabeza del agua, y otro al entrar a la misma.

También merece la pena destacar que la respiración debe realizarse cada dos ciclos de brazadas, aunque muchos nadadores la hagan en cada uno. Igualmente, esta puede realizarse de forma lateral o frontal.

Patada en la técnica mariposa

Se caracteriza porque su patada se realiza al mismo tiempo que la brazada. En ese sentido, se realizan dos tipos de patadas, uno hacia arriba y otro hacia abajo.

Lo más importante para efectuarlo correctamente, es ejecutar dos batidos de patadas hacia abajo al tiempo que se realiza una brazada. El primer ciclo de patadas se efectúa cuando los brazos ingresan al agua, mientras que el segundo, se ejecuta al momento en que las manos se dirigen hacia atrás dentro del agua.

Otro aspecto a considerar en esta técnica es que, durante la patada, ambas piernas se mueven de modo simultáneo, y no alternativo, como ocurriría en las técnicas de crol o espalda.

Finalmente, debe tenerse en cuenta que la patada en esta técnica tiene su origen en las caderas, por lo que resulta esencial una tonificación adecuada en ese segmento del cuerpo, para evitar la fatiga.

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